
Sin ofrecer detalles acerca de la causa de la muerte, las autoridades emiratíes declararon un luto oficial y ordenaron la colocación a media asta de las banderas nacionales por un periodo de 40 días, una costumbre en algunos países árabes, así como la suspensión de los trabajos en instituciones públicas y privadas.
Según la agencia de noticias estatal emiratí WAM, la oración fúnebre se llevó a cabo en la mezquita Jeque Sultán bin Zayed de Abu Dabi al término del rezo musulmán tras la puesta de sol, y tan sólo las autoridades tuvieron acceso a un evento que tampoco fue retransmitido.
Nacido en 1948, Jalifa asumió la presidencia del país tras la muerte en 2004 de su padre, el jeque Zayed bin Sultán al Nahyan, un hombre que unificó los siete emiratos que componen los EAU y logró coordinar su conversión de un desértico país a un rico Estado petrolero, estable y con la economía más dinámica de la zona.
Jalifa siguió los pasos de su papá y lideró la puesta en práctica de numerosos proyectos de modernización y desarrollo, además de inversiones de miles de millones de dólares hasta que en 2014 sufrió un derrame cerebral del que fue operado de forma urgente en un hospital de su país.
Su frágil estado de salud fue el motivo por el que el jeque desapareció de la escena política e internacional, y casi no aparecía públicamente, cediendo esa labor a su hermanastro, Mohamed bin Zayed, príncipe heredero de Abu Dabi desde 2004, quien se convirtió en los últimos años en la figura más fuerte de los EAU y líder de facto del país.
Tras la muerte de Jalifa, se anunció a Mohamed bin Zayed, uno de los hombres más poderosos de Oriente Medio, como nuevo emir de Abu Dabi.
Para asignar al un nuevo presidente, los gobernantes de los siete emiratos que componen la federación de EAU se reunieron para escoger al nuevo jefe de Estado, que históricamente es el líder de la capital, por lo que el actual príncipe heredero de Abu Dabi ocupa también el cargo de su difunto hermanastro.
Mohamed bin Rashid, gobernante de Dubái, fue el presidente interino, por ser el primer ministro emiratí y también el vicepresidente del país árabe.